¿Cómo no se nos había ocurrido?
Cuando hablamos, gesticulamos para reforzar o dar más énfasis a lo que estamos diciendo. Los gestos son también muy socorridos cuando la comunicación se ve dificultada por las razones que sea. ¿Estamos en una discoteca con la música a toda pastilla y queremos dos cervezas? Pues le sacamos dos dedos al camarero. ¿Queremos decirle a un guiri que el tren que quiere coger está en el andén cuatro y no se entera? Le sacamos cuatro deditos. Pero, ¿qué pasa cuando queremos expresar mediante gestos un número superior a cinco? Si tenemos suerte y tenemos las dos manos libres, seguimos sacando dedos (de la mano, que de los pies ya sería un poco engorroso); si no, a aguantarse toca.
Pero los chinos tienen la solución, así es como cuentan ellos:
Uno
Dos
Tres
Cuatro
Cinco
Seis
Siete
Ocho
Nueve
Diez
Es un sistema muy útil y lo utilizan mucho cuando tienen que hacer alguna transacción, sobre todo con los extranjeros si no entienden el precio. Aunque, claro, siempre hay algún inocente que no conoce el sistema y cuando le sacan un ocho le hacen los ojos chiribitas creyendo que solo le piden dos (¡qué barato!).
Disclaimer: Es posible que durante mi último viaje por China, confundiera el siete y el nueve cuando expliqué este sistema a mis compañeros de viaje. No me hago responsable si pagaron de más o regatearon mal por haber dicho nueve cuando creían que decían siete.