4, número maldito
Que sea martes y 13 no le dice absolutamente nada a un chino, ya que en Asia el número 13 no se asocia con la mala suerte. En China, tienen sus propias supersticiones y la mala o buena suerte de los números depende de cómo sea su pronunciación y a qué otras palabras se asemejen.
El número que trae más mala suerte es el cuatro. En chino, "cuatro" (四 sì) tiene una pronunciación casi idéntica que la de la palabra "muerte" (死 sǐ), de ahí que se considere un número de mal agüero y trate de evitarse a toda costa. Y no me he tenido que ir muy lejos para buscar un ejemplo: en el hotel donde estoy alojada (sí, aún sigo aquí), no existe la planta cuarta, sino que pasan directamente de la tercera a la quinta. ¡Nadie querría hospedarse en una planta tan ominosa!
Que nadie busque la cuarta planta porque no la va a encontrar.
Otro número que trae mala suerte es el cinco (五 wǔ) por asociarse con la palabra "no" (无 wú). Sin embargo, cuando se escribe delante de otro número negativo, pierde la connotación de mala suerte. El número 54, por ejemplo, significaría algo así como "no muerte".
Por otro lado, el número que trae más suerte de todos es el ocho (八 bā) por sonar parecido a "rico" (发 fā). Los números de teléfono o matrículas que contienen muchos ochos suelen costar un riñón y hay muchos dispuestos a pagar grandes cantidades por tener la suerte de su parte. Ésta es también la razón de que los últimos juegos olímpicos comenzaran el 8 de agosto de 2008 a las 8 de la tarde.
El número dos (二 èr) también trae buena suerte porque, según un dicho popular chino, "lo bueno viene a pares". Razón por la cual suele considerarse que los números pares traen más suerte que los impares.
El nueve (九 jiŭ) siempre ha sido uno de los grandes y tradicionalmente asociado al emperador de China. Por ejemplo, la ropa del emperador solía contener nueve dragones. Además, este número es un homófono de la palabra "longevidad" (久). De ahí que muchas parejas elijan el nueve como fecha para celebrar su boda.
Y luego hay números ambiguos como el siete (七 qī), que puede traer buena y mala suerte, todo depende de cómo se mire.