Cumpleaños, Coreas y Catalanas
Lo primero es lo primero: ¡Felicidades!
Hace un año te escribí unas rimillas -tiro de tuentiteca- de acojonante actualidad:
Esperanza, Esperanza,
cara de garbanza.
Estás para un puchero,
do' tu carita mojar en salsa.
Fina, sutil, educada.
Hija pija y descapotable,
muy potable, del Ratoncito;
residente en Mordor...y en Las Jaras.
Sevillana de mojónmiento,
por tus venas corre incienso y sangre nazarena.
Blanca como la santa paloma,
tu nombre debió ser Macarena.
De Córdoba a Corea,
donde viviste tu lluvia de estrellas.
Ahora te alumbra Brugalona:
a ver si me invitas, so cabrona.
Nos conocimos en las Teresianas
cuando yo me retorcía los párpados
y tú corrías asustada.
El Bachillerato (léase "pagar el") nos separó,
y Rabanales nos rejuntó.
Seguro que nos volveremos a cruzar:
soit en China, Australia o Madagascar.
Sarcástica, mordaz, implacable;
mirada intesa, para Dimi intimidante.
La verdad es que cuando te cabreas,
das más miedo que Wifi en tanga.
Érase una selva de oro,
creciendo en tu caballera:
podrías ser chica Pantene
o donarle pelo a Carmen de Mairena.
¿Pero y qué me dices de ser chica Nivea?
Piel de sushi, algo pajiza, pálida:
Are you feeling alright, Esperanza?
Yes you are, compi de Británica.
Chica Pro donde las haya:
te lo sacaste con ríos de tinto,
sudores y babas.
Don de lenguas
y geek de la informática:
freak del 7º arte y series varias.
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Ja, ja, ¿te acuerdas? Pues al final fue China; qué cosas, ¿eh? ¡Quién se iba a imaginar que acabaríamos aquí, un año más tarde! A mí todavía se me hace raro, la verdad. Como que no termino de creérmelo. Será cuestión de tiempo... ¡El caso! Que me encantaría estar ahí contigo ahora mismo para, en la medida que tu resfriado, achús, lo permita, darte un achuchón y celebrarlo juntos. Con suerte (no sé si tenías pensado comentar algo por aquí, pero menúa putadita, con perdón, lo que te están haciendo con el visado), nos pegaremos una buena fiesta a últimos de diciembre. Ánimo, mucho ánimo. Todo se solucionará, ya verás.
Bien, cambiando de tercio, ahora aprovecho para aclarar que estoy perfectamente. Esta mañana ha saltado la noticia de que, una vez más (en marzo de este mismo año CN hundió una fragata de CS, cuya tripulación al completo, 46 soldados, murieron en aguas fronterizas), Corea del Norte ha atacado a Corea del Sur, país mártir que tiene que tragar con todo y contenerse al máximo frente a la amenaza del vecino de arriba, que se comporta como un “bully” bajo la protección y mimo de papá Pekín y el ominoso silencio de la comunidad internacional, que ni está ni se la espera. "Hay que ser prudentes", "aún no tenemos datos suficientes", "hay que velar por todos los intereses" y demás bullshit: la realpolitik, aquí como en el Sáhara (quién te ha visto y quién te ve, Trini), acabará imponiéndose. Ojos que no ven, corazón que no siente y bolsillo que no se resiente. ¡Pues cualquiera va y le dice lo más mínimo a los chinos cuando están pagando nuestras facturas e hipotecas!
En fin, la cosa es que el epicentro del conflicto está en la isla surcoreana de Yeonpyeong, en el Mar Amarillo, el mismísimo que baña mi ciudad. Pero no estamos tan cerca... ¡Espero! Me he tragado el telediario de aquí con la ilusa, je, je, intención de ver si decían algo de la proximidad de mi región o de saber la postura del gobierno chino; mañana sondearé entre mis compis de trabajo, cinco de ellos surcoreanos. Yo no creo que la cosa pase a mayores. A nadie le conviene. Fingers crossed, anyway!
And last but not least, las elecciones catalanas. A qué cuento de qué vengo yo aquí ahora con esta historia, os preguntaréis. Pues bien, resulta que ayer por la noche, en una cadena (china pero en inglés) de noticias internacionales, emitieron un minirreportaje sobre las autonómicas catalanas, lo cual ya me dejó bastante loco. Pusieron varias imágenes y vídeos de los distintos partidos que concurren a las elecciones et, voilà, allí estaba ELLA. También estaban otros: el paisano Montilla, Mas, Herrera, Alicia Croft, Puigcercós y Albert Rivera. Eché en falta al culé Laporta y a su cheerleader (por ser piadoso) de campaña, María Lapiedra, quien, si hemos de creer el currículo que exhibe -entre otras cosas- en su página web, se revela como la candidata mejor preparada (atención: licenciada en filología con matrícula de honor y en Comunicación Audiovisual, a sus 26 años habla catalán, castellano, italiano, francés, inglés, alemán y latín)... Pero ELLA es otra, profesional del mismo ramo, venida desde Marte. Candidata a consellera en cap por el CORI, tuvo su segundo y medio de gloria en la caja tonta china, con sus labios infinitos, su pecho inusitadamente cubierto (la magia de la censura: esta vez sí, gracias) y su melena fuego carmín: ¡Carmen de Mairena! Me froté los ojos de incredulidad un par de veces, busqué la cámara oculta y me eché a reír. La Mairena en la tele. ¡En la tele china! Lo último.
Adeu! ¡Y felespedades!