Excursión al río Amarillo
El domingo pasado me llevaron de excursión al río Amarillo (Huáng Hé, 黄河). Se trata del segundo río más largo de China y el quinto de todo el mundo. Se le llama así porque sus turbulentas aguas arrastran grandes cantidades de lodo y arena, lo que le da un color amarillento. Nace en la Meseta Tibetana y desemboca en el mar Amarillo, situado entre la China continental y la península coreana.
Yo estuve en la parte del río que sirve de frontera natural entre las provincias de Shanxi (Shānxī, 山西), que es donde vivo, y Shaanxi (Shǎnxī, 陕西).
En la orilla del río perteneciente a la provincia de Shanxi, se encuentra Lijiashan, un poblado de cuevas muy típico de la región. Parece ser que atrae a un gran número de turistas en verano, pero en esta época del año está prácticamente desierto. La foto a continuación es de una antigua casa reconvertida en hotel. La dueña nos enseñó las habitaciones y, aunque no es un hotel de cinco estrellas, eran bastante apañadas: cama de matrimonio, televisión, ordenador y baño. Lo más llamativo era la cama: el "colchón" estaba colocado sobre una especie de estufa gigante, que es como tradicionalmente la gente se calentaba por las noches.
El paisaje de la provincia de Shanxi está salpicado de pequeñas cuevas. Aquí mismo, en Liulin, hay muchas de estas modestas casas donde, para mi sorpresa, aún vive gente. El pueblo de Lijiashan es famoso por estar constituido casi exclusivamente por este tipo de cuevas:
Tuve la mala suerte de quedarme sin batería en la cámara a mitad de la excursión, así que no pude echar ninguna foto al interior de las casas. Básicamente consisten de una sola habitación con una cama y un horno que funciona con carbón. El baño (el agujero en el suelo) es comunitario. La gente de este pueblo, cómo no, fue muy amable con nosotros. Varias personas nos invitaron a entrar en sus casas; mis favoritos fueron una pareja de ancianos que nos ofrecieron dátiles y otras frutas.
Os dejo unas cuantas fotillos más: