¿Quién dijo vergüenza?
Que a los japoneses les encantan los karaokes no es ningún secreto, pero los chinos tampoco se quedan atrás en la afición por el cante. Aquí los karaokes se llaman KTV y es fácil encontrarlos por todos lados.
Hoy mi amigo Tiger me ha invitado a una competición de canciones que iban a celebrar en su trabajo; lo que no me dijo es que trabaja en una empresa minera, así que ya os podéis hacer una idea del panorama que me he encontrado: un audiotrio abarrotado de gente cuyo 95% eran hombres. Por supuesto, todos tenían pinta de no haber salido del pueblo en toda su vida, así que una vez más he tenido que ser el centro de todas las miradas.
Para colmo de males, en China es costumbre llevar flores a la gente mientras están actuando sobre un escenario. Un amigo de Tiger me ha llegado con una rosa y me ha hecho que me levante en mitad de la canción para dársela. Más miradas. Vergüenza infinita.
Ha sido una tarde muy curiosa, pero ha terminado siendo algo aburrida. Las tres primeras canciones me llamaron la atención, pero tras tres horas y media de gente cantando en chino, todas me parecían iguales. Además, los chinos parecen no tener sentido del ridículo, ya que la gran mayoría que ha participado en la competición canta peor que yo en el SingStar, así que escucharlos ha sido una tortura china, nunca mejor dicho. Y si no me creéis, escuchad esta voz "angelical".
Y aquí está mi amigo dándolo todo:
Tiger cantando.