¡Salud!
Basta sólo un día en China para darse cuenta de que nuestras culturas son totalmente diferentes y que lo que en un sitio es de una mala educación absoluta en otro no lo es. Así pues, no hay que ofenderse si, cuando estamos hablando con un chino, se tira un eructo. Aquí, eructar es tan natural como toser y todos lo hacen. Escupir es otra cosa que no está mal vista en China, así que es fácil encontrarse a gente expectorando en mitad de la calle.
Pero, ¡atención! Es de muy mala educación sonarse la nariz en público, así que si llego a resfriarme mientras estoy aquí, no me quedará más remedio que tragarme los mocos. Puajjj.
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