¡Un brindis!
Ya hemos hablado de la etiqueta china en la mesa, pero las costumbres a la hora de beber no son menos curiosas. A los chinos les gusta beber (y mucho) y en cualquier reunión de amigos no puede faltar botellas de licor y cerveza.
Nadie puede empezar a beber (alcohol) hasta que alguien proponga un brindis diciendo gān bēi (干杯). Normalmente esta palabra suele ser sinónimo de "bottoms up", es decir, que hay beberse el vaso entero. Para un chupito está bien, pero beberse un vaso de cerveza de un trago es otro tema. De todas formas, siempre puedes pedir beber sólo un poco, más aún si eres chica, je, je.
Si estás en la mesa con alguien que acabas de conocer ese mismo día, debes brindar con esa persona tres veces como mínimo. Asimismo, todo el mundo debe brindar por lo menos una vez con el anfitrión. Básicamente la gente brinda cada vez que quiere beber; es realmente exasperante tener que decir gān bēi cada dos minutos. Por regla general, yo suelo beber cuando me da la gana y sólo propongo un brindis de vez en cuando, por eduación. Eso no quita, que debo aceptar con una sonrisa un brindis cada dos por tres.
No hace mucho descubrí que los occidentales no somos los únicos que tenemos juegos para beber. Hace un par de días cené en Líshí y me enseñaron a jugar al juego de los dedos. Consiste en sacar los dedos de una mano y decir en voz alta el número de dedos que crees que habrá en total. El oponente (u oponentes) hace lo mismo. Si alguno de los dos acierta el número de dedos, gana y el otro tiene que beber. Intenté jugar, pero fue prácticamente imposible por tres razones: 1) hay que jugar muy rápido y a mí me lleva mi tiempo pensar los números en chino, 2) para cada número hay que sacar unos dedos concretos (el dos, por ejemplo, se indica con el pulgar y el corazón), y 3) mi cálculo mental es nulo (más aún si estoy bebiendo), y soy incapaz de sumar en tan poco tiempo, a la vez que pienso cómo se dice "siete" en chino y qué dedos son el "tres".