Xi'an guerrera
Ayer por la noche volví de mi periplo por Xi'an 西安, una ciudad que recomiendo a cualquiera que venga a China. Pero antes de hablaros de los sitios que visité, creo que es conveniente que os ponga un mapita para que os situéis un poco, ya que me he dado cuenta de que la mayoría de la gente con la que hablo no tiene ni idea de geografía china y no saben ni dónde estoy viviendo ahora.
Xi'an es la capital de la provincia de Shaanxi (Shǎnxī, 陕西), que no Shanxi (Shānxī, 山西), que fue donde trabajé el trimestre pasado. Tiene algo más de 3 millones de habitantes, aunque la municipalidad entera tiene en torno a 8 millones. Es mundialmente famosa porque en sus cercanías se encuentran los guerreros de terracota.
La parte antigua de la ciudad está rodeada por una muralla inmensa. Hoy en día toda la muralla sigue en pie, lo que la convierte en la muralla mejor conservada de China. Se construyó en el siglo XIV, tiene una longitud de unos 14 kilómetros y una altura de unos 12 metros.
Hay cuatro puertas, una en cada punto cardinal. Dentro de cada puerta hay un pequeño patio que se utilizaba como trampa ante los posibles atacantes.
Puerta sur vista desde el interior de la ciudad.
Vista de otra de las puertas y patio interior desde lo alto de la muralla.
Lo mejor de todo es que se puede alquilar una bici para recorrer la muralla. El recorrido entero lleva aproximadamente una hora y media, sin hacer muchas paradas. Me gustó tanto la experiencia, que alquilé una bicicleta los dos días que estuve en Xi'an.
La muralla al atardecer.
En el centro de la ciudad están la Bell Tower o torre de la campana (zhōnglóu 钟楼) y la Drum Tower o torre del tambor (gǔlóu 鼓楼). De ellas parten las avenidas norte, sur, este y oeste, lo que hace que sea muy fácil orientarse en la ciudad. Durante el día, a cada hora en punto, suena la torre de la campana; durante la noche, suena la del tambor.
Torre de la campana.
Torre del tambor.
Xi'an también es famosa por su barrio musulmán habitado principalmente por la etnia hui.
Dentro del barrio musulmán está la Gran Mezquita de Xi'an, que se construyó en el año 742 (casi casi el mismo año en que empezó a construirse la de Córdoba). Se levantó durante la dinastía Tang y fue posteriormente restaurada durante las dinastías Ming y Qing.
Minarete de la mezquita.
Como ya he adelantado, el destino más turístico de Xi'an son los guerreros de terracota. Es muy fácil llegar hasta el yacimiento desde la estación de trenes en un autobús que solo vale 7 元 (unos 0,70 €). Desaconsejo contratar un tour, ya que los precios son abusivos y no ofrecen nada que no se pueda hacer por cuenta propia. Una vez que compramos la entrada, hay que andar unos 15 minutos hasta llegar a la entrada, 15 minutos en los que tendremos que evitar vendedores que intentarán encasquetarnos reproducciones en miniatura de los famosos guerreros. Por cierto, se me olvidó llevarme agua, así que tuve que comprar una botella en uno de los barecillos de camino a la entrada del yacimiento. Para mi sorpresa, se puede regatear incluso por el agua.
El nombre de los guerreros de terracota en chino es bīng mǎ yǒng (兵馬俑), que literalmente significa "figuras de soldados y caballos". Se descubrieron en 1974 y desde 1987 están considerados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se trata de un ejército de más de 7.000 figuras de soldados y caballos de terracota a tamaño real que se enterraron en el 210-209 a.C. junto al primer emperador de China, Qín Shǐhuáng 秦始皇. Se creía que al enterrar estas figuras junto al emperador, este seguiría teniendo un ejército bajo su mando después de morir.
Cada figura tienes rasgos diferentes (altos, bajos, jóvenes, viejos, peinado, bigote...) e incluso los hay de etnias distintas. Todas las figuras estaban pintadas con colores vivos, pero desgraciadamente la pintura se perdió casi por completo cuando se desentarraron las figuras. El color se pierde por oxidación aproximadamente a las cinco horas de entrar en contacto con el aire.
El yacimiento consta de tres fosos, siendo el primero el más impresionante de todos. Las excavaciones y la restauración de las figuras aún continúan en los tres fosos.
Foso 1.
En el apartado comidas, lo más exótico que he probado en este viaje ha sido tortuga:
Y también probé el famoso ròu jiā mó (肉夹馍) o la "hamburguesa" de Shaanxi. Es considerado por muchos el bocadillo más antiguo del mundo, ya que data de la dinastía Qin (221-206 a.C.). Consiste en un pan plano que se rellena con carne de cerdo, aunque en las zonas musulmanas se hace con ternera. Suele venderse en puestos callejeros y es uno de los desayunos favoritos de los chinos.