Blanca Navidad
Hace ya unos días que empezó a nevar en Qingdao, pero eran solo cuatro copos de nieve y medio y no llegó a cuajar. Pero esta mañana cuando me he despertado y he abierto las cortinas... ¡Sorpresa! El suelo estaba blanco y los coches cubiertos de nieve. Mi primer pensamiento ha sido "Mierda, no sé andar en el hielo, hoy seguro que me caigo", pero por suerte he sobrevivido (de momento, que ahora tengo que salir a cenar y nunca se sabe cuando te puedes pegar un culetazo).
Vistas esta mañana desde mi habitación
Al salir a la calle me ha llamado mucho la atención que, al menos en el campus donde vivo, no echan sal en las carreteras, sino que extienden unas especies de esterillas como las que me llevo yo a la playa en España. No sé, me parece un sistema un poco complicado.