Guānxi
Dos conceptos claves para entender mejor la sociedad china son guānxi y miànzi.
El término guānxi (关系) se utiliza para hacer referencia a las redes de contactos e influencias personales. Suele traducirse por "conexiones" y "relaciones", pero en realidad se trata de algo mucho más complejo. Se habla de guānxi tanto para las influencias que una persona tiene sobre otra en su círculo de contactos como para las obligaciones que uno tiene para con el resto de su grupo.
Básicamente se trata de pedir favores a conocidos y, a su vez, devolverlos. El guānxi de los chinos suele estar compuesto por gente como parientes, amigos, antiguos compañeros de clase, compañeros de trabajo o los amiguetes de la mili. Estas relaciones duran de por vida y siempre se puede acudir a una de estas personas para pedir un favor, aunque haga años o incluso décadas que no la veamos. Es un sistema de favores recíprocos y obligaciones mutuas resumido en la expresión "hoy por ti, mañana por mí". Cuando alguien en China te ofrece hacerte un favor, es importante saber a qué nos estamos comprometiendo antes de aceptar. Una vez que accedamos, entraremos en un círculo vicioso de favores.
El guānxi es crucial si queremos conseguir algo en China, es el aceite que hace girar el engranaje de la sociedad. Aún recuerdo cómo conseguí la ampliación del visado cuando estuve en Liulin. Jason, el profesor que me ayudaba con todo, llamó a una antigua compañera de clase a la que hacía años que no veía y esta, a su vez, se puso en contacto con un compañero en la comisaría de policía. Y cuando tuve que comprar el billete de Taiyuan a Pekín, hice uso de mi guānxi pidiéndole a una amiga china que le pidiera a su primo de Taiyuan que me lo comprara.
En realidad, los españoles también somos mucho de tener contactillos por aquí y por allá (que se lo digan a mi madre, que vaya guānxi tiene la tía), pero los chinos lo llevan al extremo y le sacan más partido que nadie.
En la próxima entrega: miànzi.