¡Tonto! ¡Estúpido! ¡250!
A estas alturas creía saberlo ya todo sobre las supersticiones chinas relacionadas con los números (8, bueno; 4, malo), pero hace unos días me sorprendí al averiguar que decir que alguien es un 250 es lo mismo que decir que es estúpido.
El insulto solo es tal cuando se pronuncia el número como èr bǎi wǔ (二百五) y no como èr bǎi wǔ shí (二百五十) o liǎng bǎi wǔ (两百五). Ninguno de los tres números que componen la cifra se consideran que traigan mala suerte en sí ni la pronunciación de 250 se asemeja a nada que pueda significar estúpido. ¿A cuento de qué viene entonces el insulto?
La mayoría de los chinos no tienen ni idea (la misma amiga que me descubrió el significado del 250 no supo decirme el por qué del insulto), pero buscando por ahí he dado con varias explicaciones más bien tirando a leyendas. La más extendida dice que hace mucho tiempo había un señor llamado Su Qin que se dedicaba a viajar por China repartiendo mensajes entre los distintos emperadores. Un día, cuando entraba en el estado de Qi (actual provincia de Shandong), unos asaltantes lo mataron. El emperador de Qi se disgustó mucho al oír la noticia ya que Su Qin era amigo suyo. Como no se le ocurría ninguna otra manera de encontrar al asesino de su amigo, anunció que daría 1000 liang (两, actualmente equivale a 50 gramos) de oro al asesino de Su Qin. Casi de inmediato aparecieron no una, sino cuatro personas que decían ser los asesinos y reclamaban la recompensa. El emperador les preguntó que cómo iban a repartirse el oro, a lo que contestaron que se llevarían 250 liang cada uno. La respuesta del emperador fue: "¡Que les corten la cabeza a estos cuatro 250!" (把这四个二百五推出去斩首!).
Tan arraigado está el significado del 250, que muchas tiendas evitan esta cantidad y prefieren poner el precio a 249 o 251 yuanes para que sus clientes no piensen que los están insultando. Y si regateas con un vendedor y ofreces 250 yuanes, lo más seguro es que se ría de ti y te lo venda a ese precio por tonto.